El viernes ha comenzado con BUM, un juego de números y agua en el que las risas han estado aseguradas.

Después del chapuzón piscinero y la correspondiente siesta, nos hemos puesto en modo mecánicos para empezar a construir el que será nuestro coche en una carrera que se celebrará más adelante, con la imaginación por bandera y todo tipo de materiales como cartón, periódicos, temperas, brilli-brilli…

Después de una tarde que ha pasado volando, nos hemos separado en dos grupos para representar a dos bandos diferentes; uno liderado por Rommel y otro por Montgomery, que nos han designado por categorías y cada bando hemos desarrollado nuestra estrategia con el fin de atrapar la bandera del contrario. Todos hemos caído rendidos en la cama al terminar esta batalla campal.