El día ha empezado con otro simulacro ¡ya somos unos profesionales! Y después de pasar una mañana de manualidades y el correspondiente chapuzón, nos hemos trasladado ¡¡a un circuito de karts!!

Todos hemos disfrutado mucho de esta actividad, totalmente adaptada, y nos hemos puesto al volante como auténticos pilotos profesionales. La vida del piloto es tan dura que hemos acabado agotados así que ha sido cenar y a la cama.